lunes, 24 de septiembre de 2007

Santuario en peligro


Piden declarar como área natural protegida los ejidos del municipio chihuahuense de Madera, en los que habita esta especie de ave que está considerada en peligro de extinción

Por: Carlos Coria / Corresponsal (Ver nota original)
23/09/2007

MADERA, Chih.- El sonido que emiten cientos de aves que vuelan libres y graznan estridentemente entre los grandes pinos de los ejidos El Largo y Socorro Rivera es acallado por el potentes rugir de las motosierras, cuyos dueños derriban diariamente, de manera ilegal, los árboles que son refugio y fuente de alimentación de las cotorras serranas.

La localidad, conocida como La Esmeralda de la Sierra, se ubica a 300 kilómetros de la capital del estado y colinda con el estado de Sonora.

Los habitantes de esta región han sobrevivido durante años, principalmente de la explotación forestal, en la zona con más de 300 mil hectáreas de bosque.

Es precisamente ahí donde los lugareños descubrieron el santuario de la cotorra serrana occidental, que se suma a los atractivos arqueológicos, a las aguas termales y a los atractivos paisajes naturales que ofrece el municipio.

Sin embargo, de acuerdo con estudios realizados en este lugar por investigadores de la agrupación Pronatura, la presencia de estas aves asombró a ecologistas y científicos.

De acuerdo con la organización ecologista, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sigue otorgando permisos de explotación de esta zona del bosque.

Los ejidatarios de El Largo y Socorro Rivera y las autoridades del ayuntamiento enfrentan un dilema: quieren proteger a la especie pero no pueden quedarse sin sustento.

Aunque no quieren dar a conocer al santuario, aceptan que necesitan del apoyo del gobierno federal para que se declare a la región como Área Natural Protegida.

Rubén Octavio Luján inició desde el año pasado una cruzada para intentar convencer a los ejidatarios de que dejen de cortar los pinos en la zona del santuario y donen al municipio cerca de 900 hectáreas.

Entrevistado en su casa, comenta lo que fue el inicio de su lucha ecologista.

"Tuve esa inquietud de poner atención para evitar la posible extinción de esa especie y otras que existen en la región", señaló.

En parte sus esfuerzos han rendido frutos, pues la Semarnat, a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, le autorizó tres proyectos para proteger la zona y le aportaron recursos por más de 200 mil pesos para la conservación y restauración de suelos, limpieza y saneamiento del ecosistema y construcción de diques de contención de agua, entre otros.

Sin embargo, la asamblea de ejidatarios no ha autorizado dejar de corta los pinos ni donar los terrenos, por lo que los trabajos de conservación están detenidos.

"Ahora sólo falta que los ejidos delimiten el área y dejen de cortar pinos, ya que se requieren 100 hectáreas para hacer la reserva natural que donaría el ejido Socorro Rivera.

"El ejido de El Largo pondría 800 hectáreas para establecer una zona protegida y lo necesario serían alrededor de 900 hectáreas", aseveró.

En el mismo sentido, el director de Fomento Económico y Turismo del municipio, Saúl Torres Amaya, dijo que es urgente que intervengan la Semarnat y hasta la Secretaría de Turismo federal para declarar esa zona como protegida e iniciar un proyecto turístico que daría a los ejidatarios los ingresos que dejarían de percibir al no cortar los árboles

"Es un santuario de cotorra serrana, que está en peligro de extinción y que queremos que las autoridades volteen a este sitio para explotarlo turísticamente.

"Urge más presencia para dialogar con los ejidatarios, tenemos que empezar a trabajar con ellos para hacer un proyecto de la importancia de este sitio y crear conciencia sobre su conservación", aseveró el funcionario.

Más enterado del santuario de las aves por ser el funcionario municipal y enlace con Pronatura, Torres explicó que además de las cotorras serranas, en la zona conviven más de 50 especies de aves como el trobón orejón y el quetzal.

Consideró que se debe insistir en el diálogo con los ejidatarios para acordar un proyecto que sea de beneficio para ellos, aunque insistió en que deben participar autoridades del gobierno federal.

Añadió que además deberán trabajar en la creación de programas locales de educación y cultura para que la gente comprenda la riqueza natural de su municipio y aprenda a protegerla.

Por su parte, Juan Márquez Bencomo, ejidatario de El Largo, explicó que tienen un permiso de Semarnat para extraer alrededor de 280 pinos cortos al mes.

Recordó que desde los ocho años su padre lo llevaba a trabajar al bosque y ahora él lo hace con sus hijos.

Dice estar consciente de que el bosque se acabará, pero también asegura que no tiene otra manera de subsistir.

"De que daña la explotación al bosque, lo daña, pero el gobierno debería poner unos medios, porque uno no tiene otro medio de vivir, pero sí uno va con el entendido que daña", aseguró.

Torres ha sido guía de los investigadores de Pronatura y de observadores de aves extranjeros, principalmente estadunidenses, quienes acuden a observar la belleza natural del sitio, que actualmente enfrenta el riesgo de desaparecer.

Especie exótica

Son robustas, verde opaco, con parches rojos sobre las alas, pico negro y anillo amarillo alrededor de los ojos.

Se alimentan de semillas de pino, flores y frutos de agave y bellotas.

Anidan en los meses de verano, entre finales de octubre y principios de noviembre. En invierno vuelan a Michoacán, Jalisco y Nayarit.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

si yo estoy de acuerdo en que se deje de explotar el bosque.es mejor que se busquen otras alternativas como el turismo para que los que radican en esas sonas encuentren su manutencion o su sustento.

Anónimo dijo...

apoyo la idea de que se promueba mas el turismo el comercio en esa sona para poder evitar mas desastre ecologico en la sona seria bueno poner hoteles baniarios aunque sea en tiempo de lluvias paseos a caballo entre otras menos segir tumbando pinos.

Anónimo dijo...

todo por un socorro rivera mejor para los que lo abitan y sus futuros hijos nosotros queremos creser entre su bosque tambien el bosque quiere creser entre nosotros nosotros semos parte de todo eso cuidemoslo ecolojia y un socorro rivera prospero.