
La destrucción de los manglares no sólo acarrea un alto costo ecológico, sino también monetario: Los manglares del Golfo de California mantienen una producción pesquera de 37,500 dólares por hectárea y por año, dicen los investigadores, lo que arroja un valor anualizado del capital natural del ecosistema superior a los 700,000 dólares por hectárea.
El valor ecológico y los servicios de protección ambiental que brindan los manglares de México ha sido señalado por los científicos durante años. Ahora, por primera vez, un grupo de investigadores ha utilizado una amplia base de datos pesqueros y geográficos para estimar el valor económico de estos servicios.
Un grupo de científicos mexicanos e internacionales (pertenecientes a la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Pronatura Noroeste A.C., Scripps Institution of Oceanography/UC San Diego, Museo de Historia Natural de San Diego, Centre d'Estudis Avançats de Blanes en Cataluña, y la Universidad de Carolina del Sur), demuestran en el número edición en línea de la prestigiosa Proceedings of the National Academy of Sciences que los manglares del Golfo de California mantienen más de 26 pesquerías de alto valor económico que incluyen pargos, robalos, chanos, jaibas, lisas, mojarras y bagres, entre muchos otras especies de valor comercial.
Los manglares son un grupo de árboles capaces de vivir en agua salada y que forman complejos ecosistemas inundables en los humedales costeros y mantienen una inmensa cantidad de especies acuáticas asociadas. Cuanto más manglares, muestra el estudio, mayores son las capturas y los rindes de las pesquerías.
Los investigadores arribaron a estos resultados a través de una combinación de estudios de campo, análisis geográficos, y valoraciones económicas, y encontraron que trece regiones costeras del Golfo de California produjeron un promedio de 11,500 toneladas de peces y jaibas derivados de los manglares por año entre 2001 y 2005, generando casi 19 millones de dólares para los pescadores locales.
El estudio utilizó estadísticas de capturas pesqueras de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), y obtuvo información geográfica sobre los humedales costeros de la región de varias fuentes, incluyendo la base de datos de Dumac (un grupo conservacionista mexicano) e imágenes recientes de satélite. Para completar la base de datos y afinar la precisión del estudio, se hicieron varios estudios de campo entre 2005 y 2006 en los que los investigadores relevaron varios manglares pequeños en pequeñas bahías de Baja California y las islas del Golfo.
Los manglares del Golfo de California son el hogar de una variedad de especies de peces, moluscos, y crustáceos, y proveen refugio para los juveniles de especies de valor comercial como pargos, robalos y lisas. Los árboles también protegen la línea de costa de la erosión, y proveen un filtro natural para el agua que desciende del continente hacia el mar. También generan dinero para las economías locales: Según el estudio, más de 30% de las pesquerías artesanales del Golfo de California están formadas por especies que pasan parte de su ciclo vital en los manglares de la región.
El valor anual de los servicios ecosistémicos que proveen los manglares a nivel mundial para las poblaciones humanas ha sido estimado en más de 1,600 millones de dólares. Estos servicios incluyen regulación climática, mantenimiento de la disponibilidad de agua, control de la erosión, captura y tratamiento de contaminantes en el agua, producción de alimentos, y usos recreativos. A pesar de su valor, el Instituto Nacional de Ecología y la Conabio han señalado que los manglares de México vienen disminuyendo desde hace décadas. Por ejemplo, a escala más local un estudio estimó en 1984 que 23% de los manglares de la Bahía de La Paz fueron eliminados entre 1973 y 1981.
Ponderando y correlacionando factores económicos, geográficos y ecológicos, los investigadores del estudio determinaron que una hectárea de mangle rojo en el Golfo de California — el manglar de franja que está directamente en contacto con el mar —mantiene una productividad pesquera anual de unos 37 mil dólares. Anualizando esta productividad pesquera como parte del “interés” que arroja el capital natural, los investigadores calcularon el valor de largo plazo del ecosistema de manglar rojo como superior a los 700,000 dólares.
Octavio Aburto, primer autor del estudio e investigador de la Universidad Autónoma de Baja California Sur y del Scripps Institution of Oceanography/UC San Diego, dijo que, aunque la densidad de asentamientos humanos es aún baja en los manglares del Golfo de California, hay presiones crecientes para transformar los manglares en granjas camaronícolas y desarrollos turísticos. Agregó que el valor encontrado por el estudio representa sólo un límite inferior en los servicios ambientales de los manglares, porque los investigadores sólo trabajaron con los valores de las pesquerías y no incluyeron beneficios provenientes de la regulación hidrológica, la protección de las costas, el uso recreativo o el turismo ecológico.
Exequiel Ezcurra, Decano del Museo de Historia Natural de San Diego, investigador adjunto de Scripps, y segundo autor del informe, aseveró que el desarrollo costero sin ordenamiento ecológico efectivo está amenazando de manera creciente todas las costas mexicanas y las de los mares tropicales en general. Este estudio es un primer esfuerzo interdisciplinario para evaluar los servicios ambientales que proveen los manglares para el mantenimiento de las pesquerías, y los autores esperan que sirva para subrayar la necesidad urgente de proteger los manglares mexicanos y de evaluar de manera seria los servicios ambientales que provee el riquísimo y vasto capital natural del país.
“Los bosques de manglar son esenciales en el largo plazo para el bienestar de las poblaciones costeras cuyo modo de vida depende de las pesquerías artesanales y de ecosistemas integrales y sanos”, opinó Enric Sala, explorador submarino de la National Geographic Society e investigador del Centre d'Estudis Avançats de Blanes, en Cataluña, España.
“Debido a que los derechos de propiedad no han sido claramente definidos para ecosistemas críticos como los manglares, es necesario establecer y resaltar los beneficios económicos que brindan a los pobladores de áreas costeras”, señaló Jason Murray, egresado del departamento de economía de la Universidad de California, San Diego, y actualmente profesor de la Universidad de Carolina del Sur. “Nuestros resultados sugieren valores superiores para los manglares, comparado con evaluaciones anteriores, lo cual puede ser muy relevante en las decisiones futuras para el desarrollo del Golfo de California; si los manglares serán transformados por algún tipo de desarrollo, deben ser compensados los usuarios y pobladores que dependen de los servicios que prestan” concluyó el profesor Murray.
La investigación fue parcialmente financiada por la Fundación David y Lucile Packard, por el Programa de Becas Pew en Conservación Marina, la Project AWARE Foundation, la Moore Family Foundation, y el Programa para el Golfo de California del Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza.
* EMBARGADO POR PNAS PARA SER DISEMINADO A PARTIR DEL DÍA:
21 de Julio, 2008, 4 P.M. CIUDAD DE MEXICO