
Publicado en El Vigía 2007-11-21 00:00:00
Ensenada, B. C. - Un estudio publicado la semana pasada por investigadores del Instituto Nacional de Ecología, señala que la vaquita marina mexicana está más cercana de la extinción de lo que se pensaba, siendo el mamífero marino más amenazado del mundo.
Según este estudio, realizado por los principales especialistas en este tema, sólo sobrevive una población estimada en 150 ejemplares, que habita exclusivamente en el Alto Golfo de California.
“Si no actuamos de inmediato, la vaquita se extinguirá”, dice Lorenzo Rojas-Bracho, director del Programa Nacional de Mamíferos Marinos del Instituto Nacional de Ecología, y coautor del estudio publicado. Con esto, la vaquita marina podría seguir la trágica historia del delfín endémico del río Yangtzé, declarado extinto en China el año pasado.
El equipo de investigadores estima que sólo quedan dos años para salvar a la vaquita, pequeño delfín que muere ahogado en las redes de pesca. En 1999, los investigadores estimaron una población de menos de 600 individuos.
Según Armando Jaramillo-Legorreta, principal autor del reporte recién publicado, el creciente número de embarcaciones y redes de pesca está matando un mínimo de 40 vaquitas cada año. Este número es dramáticamente alto, si se considera que sólo quedan 150 vaquitas vivas, y que un mínimo de 100 ejemplares es necesario para que la especie se reproduzca.
Los intentos de crear zonas de no pesca y retirar equipos del área han fracasado en el pasado. Sin embargo, una coalición de organizaciones conservacionistas y el gobierno federal han iniciado un nuevo proceso para comprar a los pescadores del área sus equipos, y ofrecerles facilidades para que inicien negocios diferentes a la pesca. Este programa cuenta con el apoyo del presidente Calderón, pese a que algunos representantes del sector pesquero se oponen a cualquier limitación de sus actividades.
El reporte indica que no es necesario realizar más estudios sobre la vaquita, sino que es necesario actuar de inmediato para eliminar por completo el uso de redes en el área de distribución de esta especie.
El retiro de equipos debe ser complementado con vigilancia intensiva, que evite que nuevas redes y embarcaciones ingresen al Alto Golfo, para lo cual ya se han dispuesto fondos federales.
Sin embargo, el esquema actual que se ha dispuesto en la actualidad para el retiro de redes es voluntario. Esto es apropiado para reducir el esfuerzo pesquero, pero no para eliminar las redes en su totalidad, que es lo que hace falta para evitar que sigan muriendo las vaquitas. A esto se suma la reticencia de parte del sector pesquero, tanto privado como gubernamental, a aceptar que la vaquita esté en inminente peligro de extinción, y que sea su captura incidental en las redes lo que la esté llevando a su desaparición total.
“Es completamente inaceptable para México, que siempre ha protegido a las ballenas y delfines a nivel nacional e internacional, el perder a un mamífero marino emblemático del Golfo de California”, comentó Gustavo Danemann, director de Pronatura Noroeste. “No debemos perder ni un solo día en esta lucha contra el tiempo y la extinción de la vaquita, que será completamente irreversible. La pesca y cualquier otra actividad económica deben ser realizadas en forma compatible con la conservación de la flora, fauna y ecosistemas de nuestro país”, concluyó.
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