Evaluación global pinta un ‘cuadro triste’ según científicos y el número de los que están en riesgo podría ser mayor.
Por Juliet Eilperin (Escritora del Personal del Washington Post, Martes, 7 octubre, 2008; A13)
BARCELONA, 6 Oct. -- Por lo menos un cuarto de las especies de mamíferos silvestres están en peligro de extinción, según un amplio muestreo global publicado el lunes.
La nueva evaluación —en la que participaron 1,700 expertos de 130 países durante los 5 años que duró el estudio— pinta un “cuadro triste”, describen los líderes del proyecto en un artículo que se publicará en la revista Science. El resumen, que se presentó al público en el cuatrienal World Conservation Congress de la International Union for Conservation of Nature (IUCN), cubre todas las 5,487 especies silvestres identificadas desde el año 1500. Es el conteo más detallado y completo de mamíferos terrestres y marinos desde 1996.
“Los mamíferos definitivamente están disminuyendo en número y las causas principales son la destrucción de hábitat y la sobreexplotación de especies,” dijo Jan Schipper, el autor principal del artículo y coordinador de la evaluación global de mamíferos de la IUCN. Los investigadores concluyeron que 25 por ciento de las especies de mamíferos de las que tienen datos suficientes están en peligro de extinción, pero Schipper también comentó que el porcentaje podría ser tan elevado como el 36 por ciento debido a que la información para algunas especies es escasa.
Mamíferos terrestres y marinos se enfrentan con amenazas diferentes, dijeron los científicos, y los mamíferos grandes son más vulnerables que los pequeños. Para especies terrestres, la pérdida de hábitat y la caza representan los peligros mayores, en cambio, los mamíferos marinos son amenazados por matanza no intencional por contaminación, encuentros con barcos y con redes de pesca.
Mientras que especies grandes como los primates (incluyendo el orangután de Sumatra y el colobus rojizo de África) y ungulados (animales como la gacela dama y el tapir malayo) podrían verse más imponentes físicamente, los investigadores escribieron que estos animales están en mayor peligro que animales más pequeños como los roedores y murciélagos porque “tiendan a tener densidades de poblaciones más bajas, historias de vida más lentas y distribuciones más amplias y es más probable que sean cazados .”
Los primates enfrentan algunos de las presiones más intensas: De acuerdo al muestreo, 79 por ciento de los primates en el Sur y Sureste de Asia están en peligro de extinción.
Russell A. Mittermeier, presidente de Conservation International, coautor del artículo y especialista en primates, dijo que los animales en la región sufren una “amenaza triple.”
“No es sorprendente, dadas las altas presiones sobre las poblaciones, el nivel de destrucción de hábitat y la caza extrema de primates para propositivos alimenticios y medicinales,” dijo en una entrevista. También comentó que algunas áreas de Vietnam y Camboya se enfrentan con el “síndrome del bosque vacío,” así como especies históricamente abundantes como el macaco cangrejero o el mono del templo, actualmente están siendo “aniquilados de áreas donde antes era común.”
En algunos casos, los científicos tiene una idea precisa del peligro en el que se encuentra una especie de ser extinta: Sólo quedan 19 gibones de Hainan en la naturaleza en una isla al sureste de la costa de China, dijo Mittermeier, lo que en realidad representa progreso porque antes sólo quedaba una docena.
Con otros, incluyendo el zífido y el jaguar, investigadores tienen una idea mucho más ambigua de su abundancia a pesar de avances tecnológicos—como el marcaje de individuos con marcas satelitales y de radio, seguimiento con cámaras y el mapeo con GPS y satélite. Los autores de la evaluación escribieron que la mayoría de mamíferos terrestres ocupan “áreas más pequeñas que el Reino Unido”, mientras “el intervalo de distribución de la mayoría de los mamíferos marinos es más pequeña que un quinto del Océano Índico.”
El reporte sobre los mamíferos se presentó el mismo día que la IUCN actualizó su “Lista Roja”—un muestreo periódico y separado de las 45,000 especies de animales y plantas—y concluyó que 32 por ciento están en peligro de extinción. Los científicos de la la IUCN agregaron a lista de las especies que se encuentran en peligro de extinción 20 de las 161 especies de garopas en el mundo, junto con varios especies de tarántulas.
Jonathan Baillie, director del programa de conservación del Zoological Society of London, dijo: "Es un deterioro continuo en cada caso."
No todas la noticias eran desagradables ayer: Oficiales del IUCN dijeron que el Lagarto Gigante de La Palma, que se creyó extinto por los últimos 500 años, fue descubierto el año pasado en las Islas Canarias y ahora se considera como críticamente amenazada.
Los autores de la evaluación de mamíferos dijeron que los deterioros no son inevitables. “Por los menos 5 por ciento de las especies actualmente en peligro de extinción tienen poblaciones que son estables o van incrementando,” escribieron, “indicando que se están recuperando de amenazas en el pasado.”
Mittermeir dijo “La base de todo es la protección eficiente de hábitat, a través de áreas protegidas y la prevención de la caza y otras formas de explotación.” Como ejemplo de cómo la conservación puede ser efectiva, notó que en áreas done investigadores científicos trabajan, los animales tienen una mejor oportunidad de sobrevivir. “Donde hay la presencia de investigación, es igual o mejor que una fuerza de vigilancia,” dijo Mittermeier.
Schipper ofreció el modelo del esfuerzo de los Estados Unidos para aumentar la población del hurón de pies negros, que esencialmente estaba extinto en las praderas de Norte América desde 1996. “Ahora está en peligro de extinción, que en este caso, es un mejoramiento grande,” dijo Schipper. “Cuando gobiernos y científicos dedican recursos a un proyecto, muchas especies pueden ser recuperadas.”
Los reportes de lunes se publican al tiempo en que investigadores han documentado los efectos de gases invernaderos, generados por la actividad humana. En un artículo publicado el jueves en la revista Geophysical Research Lettes, un equipo del Monterey Bay Aquarium Research Institute encontraron que la acidificación del océano causado por emisiones de carbono causará que el sonido viajará distancias más grandes debajo del agua, debido a que el agua de mar más ácida absorbe menos las frecuencias de sonido bajas y media.
En 2050, los investigadores predijeron que el sonido podría viajar hasta 70 por ciento más lejos en partes del Océano Atlántico y en otros mares, que podría incrementar la habilidad de mamíferos marinos para comunicarse pero también aumentará los sonidos de fondo que podría ser una causa de desorientación para los animales. “Entendemos que la química del océano está cambiando. Las implicaciones biológicas de eso no los sabemos,” dijo Keith Hester, químico del océano, el autor principal. “La magnitud a que la absorción de sonido cambiará, basado principalmente en la contribución humana, es verdaderamente sorprendente.”